Un safari puede ser el mejor viaje de tu vida o una semana de madrugones, polvo y horas de coche para ver animales de lejos. La diferencia casi nunca está en el país: está en el diseño.
Qué parque, en qué época exacta, en qué campamento, si te mueves en avioneta o por carretera, cuántas noches en cada base, cuándo descansas... Cada una de esas decisiones cambia el viaje entero. Un buen diseño te pone delante de la gran migración; uno malo te deja a una hora del río justo la semana equivocada.
Por eso cada safari de lujo a medida que diseño desde Molins de Rei (Barcelona) empieza igual: una conversación sobre cómo viajas tú, no un catálogo de itinerarios en serie.