Suena obvio, pero pasa muchísimo: se elige por moda, por redes o por lo que hizo un amigo, y luego el viaje no encaja con la persona. Yo siempre empiezo al revés: ¿quieres descanso o movimiento? ¿naturaleza, cultura, gastronomía? ¿qué te ilusiona de verdad? Porque un viaje personalizado no se construye alrededor del destino. Se construye alrededor de ti.